Columna de opinión: Más allá de los aranceles cómo convertir el proteccionismo económico en impulso al conocimiento Universidad de Atacama

Héctor Fuentes Castillo.

Doctor en Economía Aplicada

Director Departamento de Industria y Negocios, Universidad de Atacama.

Durante el siglo XX, el proteccionismo se consolidó como una estrategia dominante basada en la sustitución de importaciones y el uso de aranceles para fomentar la industrialización local. Chile adoptó este modelo en las décadas de 1950 y 1960, con resultados limitados en eficiencia y productividad.

Desde los años 70, y con fuerza en los 90, Chile transitó hacia un modelo de apertura comercial sostenido en la firma de Tratados de Libre Comercio (TLC), lo que permitió fortalecer ventajas comparativas, atraer inversión extranjera y diversificar exportaciones. El TLC con EE.UU. (2003) se posicionó como pieza clave de esta estrategia.

Sin embargo, el reciente aumento unilateral de aranceles por parte de EE.UU. —incluyendo un 10% a las exportaciones chilenas— representa una disrupción importante. Esta medida impacta directamente en la competitividad del país, afectando sectores estratégicos y generando presiones cambiarias que pueden depreciar el peso frente al dólar.

Ante este escenario, el crecimiento endógeno adquiere relevancia. Esta teoría plantea que el crecimiento sostenido depende de capacidades internas de innovación, capital humano e institucionalidad. A su vez, la gestión del conocimiento se vuelve crítica para adaptarse al nuevo entorno: las empresas deben rediseñar procesos, diversificar mercados y optimizar recursos tecnológicos y humanos.

En conclusión, la actual coyuntura evidencia la necesidad de reforzar la estrategia de desarrollo nacional mediante inversión en I+D, sofisticación productiva y mecanismos de aprendizaje organizacional. Fortalecer el crecimiento endógeno es clave para enfrentar un entorno global menos predecible y más proteccionista.