La sanitaria impulsó un programa de actividades educativas y técnicas durante marzo, destacando la importancia del uso eficiente del recurso hídrico en la región más árida del país.
Con motivo del Día Mundial del Agua, celebrado el 22 de marzo, la empresa Nueva Atacama desarrolló un completo programa de actividades a lo largo del mes, con el objetivo de promover la conciencia ambiental y la gestión sostenible del recurso hídrico en la región.
Las actividades comenzaron con el Seminario Agua y Futuro en Copiapó y concluyeron con la visita de estudiantes de la Escuela Básica Luis Alberto Iriarte de Vallenar a la Planta Santa Inés, uno de los recintos productivos de la sanitaria. Además, se llevaron a cabo charlas educativas, ferias interactivas en colegios e inspecciones para el correcto uso de grifos.
“Como sanitaria somos conscientes de la importancia del recurso hídrico, especialmente en el desierto más árido del mundo donde está nuestra región. Por eso hemos querido convertir la importante fecha del 22 de marzo como Día Mundial del Agua en todo un mes lleno de actividades para relevar el cuidado del agua y hacer un llamado a que todos somos responsables de cuidarla y hacer un uso eficiente de este vital recurso”, explicó Rodrigo Vásquez, jefe de comunicaciones y relaciones comunitarias de Nueva Atacama.
El programa logró amplia participación de la comunidad educativa, autoridades locales y profesionales del sector. Vásquez valoró el interés mostrado: “En cada actividad hemos visto un interés creciente por aprender, reflexionar e implementar medidas, incluso en los hogares, para el cuidado del agua”.
Además de su labor educativa, Nueva Atacama destacó los avances técnicos en materia de eficiencia hídrica. Desde su llegada hace seis años, la empresa ha recuperado más de un millón de metros cúbicos de agua, evitando pérdidas en la red.
Según explicó Cristian Jara, jefe del Departamento de Desarrollo de Redes, uno de los principales avances ha sido la implementación de monitoreo en tiempo real de los parámetros hidráulicos, lo que permite medir el 100% de la demanda y detectar fugas mediante tecnología acústica tanto en terreno como a distancia.
Este sistema de monitoreo abarca una red de cerca de mil kilómetros de infraestructura, lo que ha permitido mejorar de forma continua la eficiencia en la gestión del agua potable en la región.